Trato de recordar pero al hacerlo sufro porque me es imposible ordenar mis pensamientos, mis recuerdos, mis suenios lanzados hacia el cielo. Todos se queda suspendido entre nubes confusas y apretadas por la tormenta y el agua que hierve en su interior se derrama por mi cuerpo, dejandome frio y con los ojos ocultos en un velo humedo que no me deja ver, que no me deja tener constancia de como pasa la gente y los tiempos por delante de mi.
Siento miedo porque oigo lamentos pronunciando mi nombre. Vienen de lo mas oscuro, del pozo mas profundo. Reverberan en mi cabeza y creo que esto acabara volviendome loco y dejandome expuesto ante la nada. Se que esta muy cerca. Noto su gelida presencia sentada a mi espalda. A veces se levanta y se pone a bailar al son de los lamentos, dibujando circulos de hielo en la oscuridad que brillan como falsos conos de luz. Me tienta para que baile con ella, pero sus manos me atraviesan el cuerpo y no puedo soportar tanto dolor.
He perdido la nocion de muchas cosas. La gente que conoci son ahora fotografias amontonadas e incluso rasgadas. El cuerpo de una no corresponde con la cabeza de la otra, y todo se queda en una serie de monstruos con expresiones tristes o viajando mas alla de la luz del flash. Un chispazo de luz, un instante detenido en el tiempo con el firme proposito de quedarse para siempre con los pensamientos, con los cuerpos posando, con el afan de sorprender y de dejar constancia de quienes fuimos y como fuimos. Pero a mi de nada me sirve todo esto. He tratado de abrir las ventanas y dejar que el viento me bese en las mejillas, pero se niega a entrar, a mezclarse conmigo porque puede verme las entranias y dentro de mi todo esta negro como la boca de un lobo. Un lobo que convencio a mis pensamientos de que seria el mejor aliado, de que nada en el mundo iba a ser lo mismo, de que el poder era absoluto y que apenas decir una palabra, el suelo que pisaba se convertiria en un campo de flores que se marchitarian al instante si yo lo ordenaba. Todo era maldad.
La loba se mordia la lengua, dejando que la sangre fluyese para ser el nectar que iba a derramarse por mi garganta. Entonces podia ver mas alla de las montanias, del sol de la oscuridad eterna. La esencia del mal puro era ahora la sangre que correria por mis venas, el aire que llenaria mis pulmones.
No recuerdo a las personas de esas fotos rasgadas. Todos son cuerpos mutilados, y eso resulta mucho mas insoportable. Trate de unirlas en muchas ocasiones pero me fue imposible. Monstruos que a veces me preguntan por que deje que el lobo me convenciese de que la maldad era la verdadera razon de existencia del ser humano. Ya esta tarde, demasiado tarde para cambiar las cosas, y ahora que el lobo me ha abandonado, solo me queda esperar que la nada me abrace.
No tengo espejos en donde verme reflejado, ni nada que pueda indicarme si mi cara ha cambiado, de saber si mi piel esta mas plegada, si mis ojos son ahora dos puntos sin apenas brillo. Estoy perdido, entregado al olvido, apartado de cualquier camino, de cualquier fuente de agua fresca. Todo lo que me rodea es un desierto de tierra rajada. Mi memoria tambien esta rajada y por eso contesto si a todo, antes que dudar y perder la oportunidad de limpiar mi alma.
La loba me mintio y me ha dejado solo ante los demas. Ahora yo debo pagar por las maldades cometidas y nunca negar con la cabeza... pero este silencio me oprime la garganta y solo quiero gritar. Pero no puedo hacerlo. Hace ya tiempo que con el ultimo grito, perdi aire y valor. Y mientras me inyectaban el liquido que iba a matarme, sabia que no solo me estaba quedando seco por dentro, tambien por fuera y mas alla de mi.
Solo quedaria mi recuerdo, enturbiado por las imagenes de esas horribles fotografias que el tiempo se encargaria de reservar para futuras miradas.
Yo mate, oi gritos, palabras suplicando vivir y preguntandome por que. No tengo respuestas que disipen tantas dudas. Ya no me queda nada, tan solo esperar a ser el padre de cientos de animales que en esta insondable oscuridad, me devoraran sin piedad. Espero y me creo que estoy vivo. Espero y veo luces. Espero a que mi nombre no se pronuncie en voz baja. Espero...
Tardara en llegar todo cuanto deseo. Y en el momento que me alcance estare ya perdido en la oscuridad, devorado por su apetito. Sere transportado a un lugar en donde todo esta mezclado, en donde el cielo es un manto rojizo. Tendre que soportar lamentos de personas, de perros enfermos... sentado sobre una dura roca como un rey ante su sequito. A mi derecha la muerte y a mi izquierda la enfermedad. Y juntas me enseniaran poco a poco los oscuros designios que preparan a los mortales, inconscientes estos, de lo que el traicionero destino guarda en la caja de las sorpresas.
Trato de ver a la loba, pero no esta. No podia ser de otra forma. El no puede dejar de seguir merodeando por las calles, por los jardines, hasta por las montanias mas altas, para encontrar a quien dar de nuevo su amarga sangre. Espero y me creo que estoy vivo. Espero y veo luces. Espero a que mi nombre no se pronuncie en voz baja. Espero...
Un instante, un silencio que se rompe, una mirada furtiva hacia lo que yo creo que es verdad, que existe. Me miento, me digo que no es verdad, que nada de lo que veo y oigo esta penetrando en mi como una lanza. Pero siento dolor y tengo que decir que si, que en realidad es un hecho cierto. Me tiembla el cuerpo. El sudor empapa mi cuerpo y un sabor salado se ha adueniado de mi boca.
La miro... cierro los ojos y vuelvo a mirar. Esta muerta Me mira, me pregunta con la mirada y trato de no dejar que me pregunte; que esa mirada quebrada por el agua no sepa lo que mi cabeza piensa.
La loba aulla en mi cabeza otra vez. He dejado el infierno y no me he dado cuenta. Estaba sentado en mi trono de piedra y ahora, de repente, he sido desterrado de nuevo al mundo real. Huelo el aroma del miedo dejado por la que ahora yace a mis pies. Otra fotografia rota, otro cuerpo caliente y destrozado que no podre reponer por mucho que mis recuerdos me hablen de ella... era linda, cariniosa, era de piel suave, de voz suave, de mirada profunda...
No puedo mirarla, no puedo dejar que me pregunte por que no puede levantarse del suelo, por que ahora su sangre le enfria por dentro y por fuera, por que no ve ninguna luz y solo siente bocanadas de aire frio sobre su piel cortada.
Dejo que pase el tiempo. La loba llegara pronto para asegurarse de que he cumplido con sus ordenes. No quiere dejar que limpie mi alma. No puedo volver a mi trono de piedra y sentir el aliento caliente de la enfermedad a susurrarme las cosas que la muerte ha pensado. La muerte nunca me habla, solo hace gestos confusos para mi. Trato de comprenderlo pero es inutil y por eso debo soportar que la enfermedad me toque con sus asperas manos.
Ya ha entrado. La loba se sienta y contempla unos instantes el cadaver. Se siente complacido y se acerca a mi. Me lame la cara. Despues introduce su lengua en mi boca y dejo que su nectar penetre en mi garganta.
Otra vez... otro puniado de fotografias que mirar, que tratar de componer. Y mientras la nada quiere de nuevo invitarme a bailar...
Espero y me creo que estoy vivo. Espero y veo luces. Espero a que mi nombre no se pronuncie en voz baja. Espero...